martes, 24 de febrero de 2015

Una mariposa color malteada

UNA MARIPOSA COLOR MALTEADA

(Todos los derechos reservados)

Eduardo José Alvarado Isunza
ealvaradois@yahoo.com

Encuentro el bello cadáver de una mariposa.
Reposa inerte sobre el frío mosaico.
Un viento suave acaricia sus alas.
Pero su espíritu se ha ido a otro lado.
A otro lugar si lo hay.
No hay más qué hacer con ella.
Será alimento de cuervos o barrida a la basura.
Mis ojos tropezaron con ella casualmente.
Cuando iba a orinar.
Me llamó la atención su belleza.
Era de un color blanco cremoso e intenso.
Sus alas de color malteada salpicadas con lunares negros.

Apreté un momento la vejiga para mirarla.
Aprisionado en esta jaula de cemento jamás había visto algo así.
Ni imaginaba siquiera algo semejante.
Pero no hay más qué hacer por ella.
Sólo admirar su belleza e interrogarse por su muerte.
Quizás fue un manazo helado de la madrugada.
O una ráfaga de flit mataplagas.

De los que arrojan a los árboles para darles sana apariencia.
Contemplo su hermosura expuesta sobre el piso frío.
No hay más qué hacer.
Continúo hacia al baño y pienso en ella.

Quizás se haya acabado aquí su especie.
Mientras el vendedor de Sabritas deposita su producto.
La señora de la tienda hace cuentas.
Y una sinfonía de coches da sonido monstruoso a la existencia.

San Luis Potosí, S.L.P., a 24 de febrero de 2015.

2 comentarios:

Pastor Hernández Madrigal dijo...

Yo me declaro ignorante de la poesía, pero he leído otras y nada que ver con ésta, felicidades, hay que seguir escribiendo.

Eduardo José Alvarado Isunza dijo...

Muchas gracias por tu gentil comentario, querido hermano Pastor. Lo agradezco infinitamente, es muy reconfortante.

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